Saluda

El Concilio Vaticano II, al tratar sobre los Presbíteros, se refirió también a los recursos necesarios para el cultivo permanente de la vida espiritual, la actualización intelectual y la dignidad de su vida personal (cfr. Presbyterorum Ordinis 18, 19, 20, 21). Igualmente, recomienda a los Obispos tuvieran una atención y cercanía particulares respecto de sus colaboradores los Presbíteros (cfr. Christus Dominus 16).

Con el fin de hacer operativas tales recomendaciones, se constituye la delegación del Clero, que se define de esta manera: Es la oferta de servicio específico organizado para acompañar al Presbiterio en general y a cada presbítero en particular en su vida personal y ministerial.


D. José Máximo Lledó

Responsable de la Delegación del Clero del Arzobispado de Valencia

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